Ciudadanía


otra Reflexión


     Un principio que se pretende universal. El derecho es una limitación acordada de las libertades personales en favor del ejercicio de las libertades de los otros.
     A las personas que son objeto de la aplicación del derecho las llamamos ciudadanos; son la ciudadanía. Y los proveedores del derecho son las instituciones públicas.
     Las administraciones públicas tienen que aplicar eficazmente el derecho para garantizar el más amplio ejercicio de la libertad de las personas; de todas las personas.
     Ante el derecho no hay personas distintas (ya sean de cualquier raza, hombre, mujer, joven, anciana). Ni personas raras (por sus aficiones, su religión, su orientación sexual, su idioma, …). La limitación que impone el derecho debe ser mínima, para que todas las personas puedan ejercer al máximo su albedrío, y siempre que todas puedan estar protegidas frente a agresiones que menoscaben su libertad.
     La discusión sobre las limitaciones del derecho es permanente. Con el cambio de costumbres y relaciones interpersonales a lo largo del tiempo, el derecho siempre está sujeto a discusión. Lo que no es discutible es que lo que se pretende siempre es la máxima amplitud del ejercicio de la libertad de las personas.


EN CONTRA…
     En contra hay quien dice que no es de justicia cuidar la libertad de los que por sus ideas o tendencias pretenden arruinar el orden y la paz públicos, el ordenamiento constituido del derecho, la tradición, la cultura, o algún otro bien de titularidad o interés público. Ni es de recibo defender desde las instituciones públicas a los que contravienen los buenos usos, el pudor o la dignidad pública.
     El bien público exige muchas veces recortar los derechos de sectores con mucho predicamento en los medios, que tienden a desestabilizar el equilibrio social. Colectivo LGTBI, machismo, inmigrantes. Son sustantivos cuyo significado es válido solo dentro de una cuidada mesura, para no convertir las instituciones en guardianes del libertinaje de los que no quieren asumir el compromiso de la vida en sociedad.